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Dermatólogos Certíficados en Ciudad de México D.F.

 

Historias de vida

before & after María

María

Mi mayor preocupación sobre el tratamiento era que, bajo ningún concepto, quería que se notara que me había hecho algo en la cara. No quería modifcar mi aspecto. También me daba miedo que me doliera y que la zona estuviera hinchada o enrojecida durante mucho tiempo. Pero no creo que se notara tanto y, desde luego, no me dolió. El propio tratamiento no duró mucho, quizás un total de media hora.

Al día siguiente fui a trabajar y nadie notó nada. De hecho, nadie me ha comentado nada en absoluto. No obstante, para mí esto es un buen signo, porque lo hice por mí. Solo importa que yo vea la diferencia.

No solo se han ido las arrugas; también pudieron arreglarme otras pocas imperfecciones de la cara. No creo que parezca muy diferente, solo más descansada. Me doy cuenta de que me miro más a menudo al espejo, porque estoy feliz. Estoy muy feliz con el resultado.


before & after María

Karina

Cuando fruncía el ceño tenía esas arrugas de preocupación encima del entrecejo que me hacían parecer un poco enfadada cuando no lo estaba. Así que quise enterarme de algún tratamiento que pudiera librarme de ellas. No quería modificar mi aspecto.
El propio tratamiento no duró mucho, quizás un total de media hora. Al día siguiente fui a trabajar y nadie notó nada. No creo que parezca muy diferente, solo más descansada. Me doy cuenta de que me miro más a menudo al espejo, porque estoy feliz. Estoy muy feliz con el resultado.


before & after María

Pedro

La música es mi trabajo, pero siempre ha sido mi pasión. En mi mundo, y para la gente como yo que canta y actúa ante un público, la imagen es muy importante. Tu carrera depende de que tengas buen aspecto, que parezcas joven. Nadie quiere envejecer, pero el tiempo pasa para todos. Hubo una época en que perdí mucho peso y esto me causó una especie de oquedad en la cara. También tenía bolsas bajo los ojos. Llevaba algún tiempo considerando la posibilidad de un tratamiento estético que tonificara y rellenara esas áreas, pero quería algo lo más natural posible que no alterara mis rasgos. No quería tener un aspecto diferente, solo más relajado. Cuando oí hablar de un tratamiento inyectable, quise probarlo. Para ser sincero, hablé del tratamiento con mis amigos más íntimos y mi familia, y todos me lo desaconsejaron. Decían que ya tenía buen aspecto. Cuando vieron el resultado, cambiaron de opinión. Los resultados fueron exactamente lo que yo quería. Ahora me siento más seguro en el trabajo y en mi vida privada.


before & after María

Katia

Empecé a pensar por primera vez en hacerme un tratamiento cuando mis hijos me dijeron que las arrugas de la cara me hacían parecer enfadada. Luego empecé a verlo en las fotografías: Realmente parecía enfadada. Pensé: Ni siquiera tengo cuarenta años todavía. ¿Tengo que tener de verdad este aspecto?
Esperaba que el tratamiento me librara de las arrugas profundas y me diera un aspecto más feliz, más positivo. Investigué algo en Internet. Dada mi formación en bioquímica, farmacia y genética, quería un producto natural sin muchos aditivos extraños. Por eso elegí una sustancia biodegradable. Tenía en la cabeza la idea de que el tratamiento sería doloroso y de que tardaría mucho en cicatrizar, pero quedé agradablemente sorprendida. Apenas me dolió nada y los cambios fueron casi inmediatos. Me siento descansada, como si tuviera una cara nueva. Me gusta verme en las fotografías y me vuelve a gustar mirarme en el espejo. Me descubro todas las mañanas con una sonrisa.